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El objetivo 56mm Sigma f1.4 DC DN Contemporary nace para sensores APS-C y, con el recorte, da un encuadre equivalente a 84 mm: la focal clásica del retrato, la que favorece los rasgos y te deja trabajar a una distancia cómoda del modelo. A f1.4 y con 9 láminas redondeadas separa al sujeto del fondo con un desenfoque muy suave. En cámaras L-Mount de formato completo trabaja en modo de recorte APS-C.
Pesa 285 g, enfoca desde 50 cm y su montura L incorpora una junta antipolvo. En Equipa tu Cámara lo tienes con el mejor precio: un objetivo retrato APS-C que no querrás desmontar.
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El retrato tiene sus focales de cabecera y el 85 mm es probablemente la más querida. En una cámara APS-C, este objetivo 56mm Sigma da justo ese encuadre, unos 84 mm equivalentes, en un cuerpo que pesa 285 g y mide menos de 6 cm de largo. Es la versión para montura L: la de cámaras APS-C como la Leica CL, y la que también puedes usar en cuerpos de formato completo L-Mount en su modo de recorte APS-C. Pertenece a la serie DC DN de Sigma, pensada desde cero para cámaras sin espejo APS-C, y completa por arriba el trío luminoso que forman el 16mm, el 30mm y este 56mm f1.4.
Lo que más se nota al usarlo es la combinación de apertura y distancia. A f1.4 y a medio cuerpo, el fondo se convierte en una mancha suave y el sujeto destaca sin necesidad de retoque; el diafragma de 9 láminas redondeadas mantiene los reflejos circulares aunque cierres un poco. Como objetivo retrato APS-C tiene otra virtud práctica: frente a los 85 mm de formato completo, que suelen ser grandes y pesados, este cabe en el bolsillo de una chaqueta. Funciona, en la práctica, como un teleobjetivo corto de bolsillo.
Más allá del estudio, rinde muy bien en bodas, conciertos pequeños, retrato urbano con la luz de una farola o producto sobre la mesa. En vídeo, su encuadre ajustado aísla bien a un entrevistado y el autofoco trabaja con suavidad y en silencio, sin ruidos que se cuelen en la pista de audio. Si vienes de un zoom estándar, notarás enseguida el salto en separación de planos y en limpieza de imagen cuando cae la luz.
Un consejo para sacarle partido: a f1.4 la profundidad de campo es muy corta, así que en retratos cercanos enfoca siempre al ojo más próximo a la cámara y, si tu cuerpo lo permite, activa la detección de ojos. Cerrar a f2 o f2.8 en retratos de grupo asegura que todas las caras queden nítidas sin perder el fondo difuminado. Con luz lateral de ventana y un reflector sencillo, este objetivo da retratos de aspecto profesional sin necesidad de flashes.
¿Para quién no es? Si usas una cámara de formato completo y no quieres trabajar en recorte, te conviene un 85 mm de formato completo. Para el resto, es un objetivo L-Mount con una de las mejores relaciones entre tamaño y resultado. Y si buscas un retrato más ambiental, con más entorno, el 30mm f1.4 de la misma serie encaja mejor. Tienes el Sigma 56mm f1.4 a la venta con el mejor precio de la casa.
¿Por qué elegir el objetivo 56mm Sigma para retrato? Porque reúne lo que se pide a una óptica de retrato: encuadre equivalente a 84 mm, f1.4 y un desenfoque suave. El objetivo 56mm Sigma lo consigue con solo 285 g, así que la cámara queda compacta y equilibrada. Es fácil llevarlo siempre encima y no dejarlo en casa.
¿Se puede usar este objetivo retrato APS-C en una cámara de formato completo? En cámaras L-Mount de formato completo sí, pero en modo de recorte APS-C, porque su círculo de imagen está pensado para ese tamaño de sensor. Perderás resolución respecto al sensor entero, aunque el objetivo retrato APS-C mantiene su encuadre equivalente de unos 84 mm. Si casi siempre disparas en formato completo, valora un 85 mm nativo.
¿Qué cámaras L-Mount lo admiten? Todos los cuerpos L-Mount: cámaras APS-C como la Leica CL y cuerpos de formato completo de Leica, Panasonic o Sigma trabajando en modo APS-C. Conviene tener al día el firmware de la cámara y del objetivo para obtener el mejor enfoque. En las APS-C L-Mount el encuadre de 84 mm equivalentes es directo, sin ningún ajuste.